Diatermia en Zaragoza

La diatermia aplica radiofrecuencia que genera calor dentro del tejido, a una profundidad que ninguna fuente de calor externa alcanza. Su efecto va más allá de aliviar: el estímulo térmico y eléctrico activa al fibroblasto, la célula encargada de fabricar colágeno, y favorece que las fibras se reorganicen mejor durante la reparación. Por eso la uso tanto para bajar el dolor como para acelerar la recuperación de un tejido dañado, siempre junto al trabajo manual y al ejercicio.

Qué la diferencia de una manta eléctrica

La pregunta es legítima, porque la respuesta de mucha gente al dolor muscular es ponerse calor en casa y a veces funciona.

La diferencia está en la profundidad. Una bolsa de calor o una manta calientan la piel y, por conducción, uno o dos centímetros por debajo. La diatermia aplica radiofrecuencia que atraviesa los tejidos superficiales y genera el calor dentro de la estructura, donde realmente está el problema.

Eso permite llegar a musculatura profunda, a una articulación o a la zona lumbar profunda, que es donde el calor externo no llega.

Qué consigue

  • Aumento del flujo sanguíneo y del aporte de oxígeno a la zona
  • Estímulo de la actividad del fibroblasto y de la síntesis de colágeno
  • Mejor reorganización de las fibras durante la fase de reparación
  • Reducción del dolor y de la sensación de rigidez
  • Más tolerancia al movimiento y al trabajo manual posterior

El efecto sobre el colágeno

Esta es la parte que se suele contar mal, porque se resume la diatermia como "calor" y se queda corto.

El colágeno es la proteína que da estructura a tendones, ligamentos, fascia y cicatrices. Cuando un tejido se lesiona, el cuerpo fabrica colágeno nuevo, pero lo deposita de forma desordenada: fibras en todas direcciones, que resisten mucho peor la tensión que el tejido original. Es el motivo de que una cicatriz o un tendón mal reparado se vuelvan a lesionar en el mismo sitio.

La radiofrecuencia actúa sobre ese proceso por dos vías. El aumento de temperatura mejora la extensibilidad del colágeno y hace que el tejido sea más maleable mientras dura el efecto. Y el campo eléctrico estimula la actividad del fibroblasto, que es la célula que fabrica y remodela esas fibras.

La consecuencia práctica es que la diatermia no solo alivia: puede acelerar y mejorar la calidad de la reparación. Pero hay un matiz importante, y es el que marca la diferencia entre hacerlo bien y perder el tiempo. Las fibras nuevas se orientan siguiendo la tensión que reciben. Si después de la diatermia no hay movimiento ni carga, el colágeno se reorganiza igual de mal, solo que más rápido.

Por eso en consulta la diatermia nunca va sola: va inmediatamente antes del trabajo manual y del ejercicio, que es lo que le da a esas fibras la dirección en la que colocarse.

Para qué la uso en consulta

Casi siempre como paso previo, no como final. Una zona lumbar muy rígida, un hombro que no tolera que lo toquen, una musculatura que se contrae en cuanto notas la mano encima: en esos casos la diatermia baja el listón lo suficiente como para poder trabajar.

También la uso en fases iniciales de una lesión muscular, cuando el tejido todavía no tolera carga pero interesa estimular la zona, y en procesos crónicos donde la rigidez es el síntoma que más limita el día a día.

Lo que no hace, y conviene decirlo

Todo lo anterior tiene fundamento y explica por qué la diatermia funciona, pero conviene situarlo. El efecto sobre el fibroblasto y el colágeno está bien descrito a nivel de laboratorio; en pacientes, lo que está sólidamente demostrado es la mejora del dolor y de la función a corto plazo, y la evidencia sobre el cambio estructural del tejido es todavía menos madura. Prefiero contártelo así que venderte certezas que aún no existen.

Lo que sí se sabe con claridad es que funciona como parte de un tratamiento y no como tratamiento único. Si vas a un sitio donde tu sesión consiste en veinte minutos de aparato y poco más, el alivio que sientas al salir será real y durará poco: sin carga después, no hay nada que oriente el tejido.

En consulta la aplico cuando aporta y no cuando no. Está incluida en el precio de la sesión, así que no hay ningún incentivo en usarla de más.

Qué hace
Estimula al fibroblasto y la reparación del tejido
Precio
Incluida en la sesión: 50 € / 43 €
Papel
Acelera la reparación; la carga la orienta

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que la tecarterapia o Indiba?

Sí, el principio es el mismo. Tecar, Indiba y otros nombres son marcas o denominaciones comerciales de equipos de diatermia por radiofrecuencia. Cambia el fabricante, la potencia y el protocolo, no el mecanismo.

Lo importante no es la marca del aparato, sino en qué momento del tratamiento se usa y con qué objetivo.

¿Duele?

No. Se nota calor agradable y progresivo, y en algún momento puede llegar a ser intenso, pero la intensidad se regula durante toda la aplicación. Si quema, está mal aplicada.

Es de las técnicas más cómodas de las que uso, bastante más que las invasivas.

¿Hay casos en los que no se pueda aplicar?

Sí. No se aplica sobre marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados, ni en embarazo, ni sobre zonas con trombosis, procesos tumorales activos o infección aguda. Tampoco sobre áreas con pérdida de sensibilidad, porque no podrías avisar de un exceso de calor.

Todo eso se revisa en la primera visita antes de aplicar nada.

¿Cuántas sesiones de diatermia necesito?

No planteo tratamientos de diatermia como tal. La diatermia forma parte de una sesión de fisioterapia cuando encaja ese día, y no cuando no.

Si buscas un bono de sesiones de diatermia sueltas, no es lo que hago. Lo que hago es valorar qué te pasa y usar lo que haga falta, con el aparato incluido en el precio.

¿Rigidez que no te deja moverte?

Lo valoramos y decidimos qué hace falta ese día.